Search Icon

    Control de aforo en oficinas, campus y edificios públicos: pliego y ROI

    Control de aforo en oficinas, campus y edificios públicos: pliego y ROI

    El responsable de instalaciones de un campus recibe el mismo mes dos documentos que no encajan: la factura energética del edificio de aulas, un 18 % por encima del año anterior, y un informe de prevención que señala que la sala de estudio superó su límite legal tres tardes seguidas. Uno dice que el edificio está vacío; el otro, que está lleno. Los dos tienen razón, porque hablan de espacios distintos a horas distintas, y nadie dispone del dato que los conecta. Un proyecto de control de aforo bien planteado sirve para resolver exactamente esa contradicción, pero solo si en el pliego se exige lo correcto. Este artículo recorre esas exigencias: qué medir, cómo redactar la precisión, qué pedir a la integración con climatización y BMS, y cómo defender el presupuesto con números propios.

    Qué debe medir un sistema de control de aforo (y qué no basta)

    La cifra "personas en el edificio" es casi inútil para gestionar un campus o una sede corporativa. El límite de seguridad se aplica a la sala de estudio, no al edificio; la climatización se regula por zona, no por fachada. Por eso el primer requisito es que el software entregue ocupación instantánea por zona definida por usted, con límites independientes y alertas dirigidas a destinatarios con nombre. Pida además estos datos, porque son los que después alimentan el business case:

    • Ocupación neta por zona y por minuto. Entradas menos salidas en cada acceso, agregadas a la zona que usted decida. Si una zona tiene cuatro puertas, el sistema debe sumarlas sin que lo haga a mano.
    • Histórico por franja horaria, día y tipo de espacio. Es lo que convierte un incidente de hoy en un patrón: la sala de estudio se satura los martes y jueves de 16:00 a 19:00; el ala norte de oficinas nunca pasa del 40 % los viernes.
    • Exclusión de personal. Limpieza, seguridad y mantenimiento no deben contar como ocupantes. Los sensores con IA permiten excluirlos, y sin esa función la ocupación nocturna de una biblioteca nunca baja a cero.
    • Reconciliación de recuentos. Todo contador de personas basado en entradas y salidas acumula desviación a lo largo del día. El software debe corregirla automáticamente, por ejemplo reiniciando al cierre del edificio o cruzando con el control de accesos. Si no lo hace, alguien de su equipo lo hará cada noche.

    Para una visión general de las categorías de herramientas y sensores disponibles, la guía de software de gestión de aforo cubre ese terreno; aquí nos quedamos en lo que va al contrato.

    La cláusula de precisión: tres elementos que no pueden faltar

    Un folleto que promete una precisión plana del 99 % no es una cláusula, es un titular. La redacción útil separa tres cosas. Primero, un mínimo contractual que el proveedor garantiza y asume como obligación: en instalaciones de Vemco Group ese mínimo es del 96 %. Segundo, un rango típico, que depende del entorno: con iluminación normal, accesos bien definidos y comportamiento habitual de los usuarios, el recuento se sitúa normalmente entre el 98 % y el 99 %. Tercero, un método de auditoría acordado por escrito.

    Sobre ese método, sea concreto en el pliego: validación mediante recuento manual sobre vídeo, en franjas de alta afluencia (la salida de una clase, la hora del comedor), no en una mañana tranquila, y en los accesos más difíciles del edificio, no en el más fácil. Defina también quién paga la auditoría, con qué frecuencia se repite y qué ocurre si una zona queda por debajo del mínimo: recalibración, sustitución del sensor o ambas. Una puerta doble por la que entran tres personas en paralelo es donde un sensor mediocre pierde varios puntos, y es justo ahí donde el límite de aforo importa.

    Integración con climatización y BMS: lo que debe constar por escrito

    La integración es la parte del proyecto que paga el resto, y también la que más veces se queda en "compatible en futuras versiones". Exija que el proveedor documente la conexión con su BMS y su sistema de climatización actuales, con nombre y versión, y que especifique por qué vía sale el dato: protocolo abierto, API o conector nativo. Plataformas como VemFusion están diseñadas para entregar la ocupación en tiempo real al sistema de climatización, al BMS y al control de accesos, de modo que la ventilación de un ala baje al mínimo cuando sale el último grupo del laboratorio o la iluminación de una planta se reduzca por sectores según dónde hay gente.

    Dos requisitos técnicos que conviene escribir, porque decidirán si la integración sigue activa dentro de un año:

    • Histéresis configurable en las consignas. Si el HVAC reacciona a cada variación de dos personas, oscilará sin parar y mantenimiento acabará desconectándolo. Pida umbrales con margen y tiempos mínimos de permanencia en cada estado, ajustables por su equipo sin intervención del proveedor.
    • Exportación de datos históricos en formato abierto. La ocupación es un dato suyo y su equipo de energía querrá cruzarlo con consumos. Si solo vive en el panel del proveedor, ha comprado un informe, no una señal de control.

    Cómo construir el business case con cifras propias

    Los modelos de precio habituales en este mercado combinan hardware por acceso o por sala, licencia de software por sensor o por metro cuadrado, y un coste recurrente de mantenimiento y soporte. Los factores que más mueven el presupuesto son el número de accesos a cubrir, la complejidad de la integración con el BMS y el nivel de servicio exigido. Pida siempre el desglose en esas tres partidas para comparar ofertas.

    El retorno se calcula espacio a espacio, empezando por los de uso intermitente y alto consumo. Un ejemplo con cifras hipotéticas, que debe sustituir por las suyas: supongamos un auditorio cuya climatización cuesta 20.000 € al año y que está ocupado el 35 % de las horas en que funciona a plena potencia; si la integración reduce el consumo un 40 % durante el 65 % de horas vacías, el ahorro anual sería 20.000 × 0,65 × 0,40 = 5.200 €. Compare esa cifra con el coste de los sensores de ese auditorio y su parte proporcional de licencia e integración, y tendrá el plazo de amortización de esa zona. Repita el cálculo para comedores, bibliotecas y salas de formación y sume.

    La segunda línea del business case es el espacio. Herramientas de análisis como VemSpace agregan los datos por tipo de espacio y periodo, y muestran, por ejemplo, que las salas de ocho personas tienen una ocupación media de 2,4 o que un edificio anexo nunca supera el 30 % fuera de la semana de exámenes. Con eso se argumenta no renovar un alquiler, dividir salas o reasignar aulas por tamaño real de grupo. Añada la tercera línea, menos visible pero real: horarios de limpieza y seguridad ajustados a la ocupación efectiva y menos incidentes por exceso de aforo. Juntas, las tres líneas suelen ser suficientes para que la dirección financiera deje de verlo como un gasto de seguridad y lo trate como una inversión operativa.

    Preguntas frecuentes

    ¿Qué precisión es razonable exigir en un contrato de control de aforo? Pida un mínimo garantizado que el proveedor asuma como obligación y un rango típico condicionado al entorno. Como referencia, Vemco Group trabaja con un mínimo contractual del 96 % y un rendimiento habitual del 98 % al 99 % cuando las condiciones lo permiten. Lo que nunca debe aceptar es una cifra plana sin método de auditoría.

    ¿Por qué el recuento de un edificio no baja a cero por la noche? Porque los sistemas basados en entradas y salidas acumulan pequeñas desviaciones durante el día, y dos o tres salidas no detectadas se convierten en ocupantes fantasma. El software debe incluir reconciliación automática, por ejemplo al cierre del edificio o cruzando con el control de accesos. Si esa función se vende como extra, inclúyala en el pliego desde el principio.

    ¿Por dónde empezar la integración con la climatización? Por los espacios de uso intermitente y alto consumo: auditorios, comedores, bibliotecas y salas de formación. El ahorro aparece en la primera factura y da argumentos para extender el proyecto. Configure histéresis en las consignas desde el primer día para que el sistema no oscile.

    Si está redactando un pliego de control de aforo para una sede de oficinas, un campus o un edificio público, hable con el equipo de Vemco Group. Podemos revisar con usted qué zonas priorizar, qué precisión es realista en sus accesos concretos y cómo conectar la ocupación con la climatización y el BMS que ya tiene instalados.

    Join Our Newsletter Community Today!

    Form-right