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monitorización de calidad del aire interior en universidades — CO2, humedad y ventanas abiertas: cómo los sensores Elsys y Vemco mantienen los edificios universitarios saludables y seguros | Vemco Group

Escrito por Admin | Aug 27, 2026, 7:18:22 AM

Un aula con capacidad para 40 personas puede superar las 1.500 ppm de CO2 en menos de una hora si la ventilación no responde a la ocupación real. Y aquí está el problema que la mayoría de los equipos de facility management conoce de sobra: el sistema de climatización funciona con horarios fijos, mientras que los estudiantes no. Una sala de seminarios reservada para 15 personas termina con 35; una biblioteca diseñada para picos de exámenes está medio vacía en noviembre. La monitorización de calidad del aire interior en universidades solo aporta valor cuando los datos ambientales se cruzan con cuántas personas hay realmente en cada espacio. Medir CO2 sin contexto de ocupación es como medir la fiebre sin saber si el paciente acaba de correr una maratón.

Por qué el CO2 por sí solo no cuenta toda la historia

Los sensores Elsys instalados en aulas, bibliotecas y oficinas miden CO2 y humedad de forma continua. Ese dato, aislado, ya sirve para cumplir con las normativas de ambiente interior. Pero la pregunta que un gestor de instalaciones necesita responder no es «¿cuánto CO2 hay?», sino «¿este nivel de CO2 es proporcional al número de personas presentes, o tenemos un problema de ventilación?». La plataforma Vemco muestra los datos ambientales de los sensores Elsys junto a la ocupación del espacio, de modo que el equipo técnico distingue entre dos escenarios que exigen respuestas completamente distintas:

  • CO2 alto con ocupación alta: el espacio está sobreocupado respecto a su capacidad de ventilación. La solución pasa por gestión de reservas, redistribución de grupos o revisión del aforo asignado.
  • CO2 alto con ocupación baja o normal: hay un fallo técnico. Un caudal de impulsión insuficiente, un difusor obstruido, una compuerta mal calibrada. Es un aviso de mantenimiento, no de gestión de espacios.

Sin el cruce de ambas variables, los equipos técnicos acaban persiguiendo síntomas. Con él, cada alerta llega ya con un diagnóstico preliminar incorporado.

La humedad: el indicador que suele pasar desapercibido

La humedad relativa recibe mucha menos atención que el CO2, y sin embargo es la variable que más impacto tiene en la conservación de fondos bibliográficos, en el confort térmico percibido y en la aparición de condensaciones en edificios antiguos, algo frecuente en campus históricos. Los sensores Elsys registran humedad en los mismos puntos donde miden CO2, lo que permite detectar patrones que ningún ronda manual encuentra: una sala de lectura donde la humedad sube cada tarde porque el sistema de ventilación reduce caudal justo cuando la ocupación aumenta, o un despacho orientado al norte donde la humedad se mantiene alta durante todo el invierno y anticipa problemas de moho antes de que sean visibles.

Para los responsables de sostenibilidad, este dato tiene además una lectura energética directa: deshumidificar o ventilar en exceso «por si acaso» consume energía que unos datos precisos permiten ahorrar. Ventilar según demanda real, no según horario, es una de las medidas de eficiencia con retorno más rápido en edificios universitarios.

La ventana que nadie cerró: seguridad operativa con dirección exacta

Cualquier responsable de seguridad de un campus conoce la rutina: al cierre, alguien recorre pasillos comprobando ventanas y puertas. En un campus con decenas de edificios, esa ronda consume horas de personal cada noche y aun así se escapan cosas. La plataforma Vemco resuelve esto de forma muy concreta: identifica qué ventana específica quedó abierta después de la hora de cierre, de modo que el personal de seguridad sabe exactamente a qué planta y a qué sala dirigirse en lugar de recorrer cada corredor.

El impacto es doble. Por un lado, seguridad física: una ventana abierta en planta baja durante la noche es un riesgo de intrusión y de daños por lluvia. Por otro, energético: en invierno, una sola ventana abierta toda la noche en un edificio con calefacción central puede desperdiciar más energía que todo el alumbrado del pasillo. Las alertas llegan por el canal que el equipo ya utiliza: app, correo electrónico, WhatsApp, SMS, webhook o MQTT. Esa flexibilidad importa más de lo que parece, porque el vigilante nocturno no consulta un dashboard, pero sí lee un mensaje de WhatsApp, mientras que el sistema de gestión de mantenimiento puede recibir el mismo evento vía webhook y generar automáticamente una orden de trabajo.

Una observación desde la implementación

Un detalle que rara vez aparece en los artículos genéricos: la ubicación del sensor dentro de la sala altera los resultados de forma significativa. Un sensor de CO2 colocado junto a la puerta o directamente bajo un difusor de impulsión medirá valores sistemáticamente más bajos que los que respiran los estudiantes en el centro del aula. En despliegues universitarios reales, dedicar medio día a validar posiciones —altura de respiración, lejos de flujos directos de aire, lejos de ventanas practicables— evita meses de datos engañosos y decisiones de ventilación mal calibradas. Es un coste mínimo con un efecto enorme en la fiabilidad de todo el proyecto.

Escala, infraestructura y protección de datos

Más de 100 universidades utilizan ya la plataforma Vemco integrada con sensores Elsys para presencia en puestos de trabajo, ambiente interior y seguridad. Para los departamentos de TI y los delegados de protección de datos, dos puntos suelen resultar decisivos en la evaluación: la plataforma funciona sobre AWS en la región de Fráncfort (UE), lo que simplifica el cumplimiento del RGPD, y Vemco es agnóstica en cuanto a sensores. Esto último significa que una universidad con hardware existente de otros fabricantes no está obligada a sustituirlo: los datos pueden converger en la misma plataforma, protegiendo inversiones anteriores.

Cuando la conversación llega a la precisión del conteo de personas, conviene ser honestos: el mínimo contractual es del 96%, y en condiciones favorables de iluminación, distribución del espacio y comportamiento de los visitantes, los valores típicos se sitúan entre el 98% y el 99%. Ningún proveedor serio garantiza una cifra plana sin condiciones, y quien lo haga merece una segunda pregunta.

El siguiente paso: espacio adecuado en el momento adecuado

Combinar los datos ambientales con la ocupación basada en conteo de personas es, además, la base para asignar el espacio correcto en el momento correcto: qué aulas consolidar en periodos de baja demanda, qué edificios pueden reducir climatización por las tardes, dónde conviene ampliar aforo. Ese es un capítulo aparte, pero empieza exactamente con los mismos sensores y la misma plataforma descritos aquí. La inversión en monitorización ambiental no es un proyecto aislado: es la primera capa de una gestión de campus basada en datos reales en lugar de suposiciones.

¿Quiere saber cómo se vería esto en su campus? Si gestiona instalaciones, seguridad o energía en una universidad y quiere ver cómo los sensores Elsys y la plataforma Vemco cruzan CO2, humedad, ventanas abiertas y ocupación en sus propios edificios, hable con nuestro equipo. Podemos revisar juntos sus espacios más problemáticos —esa aula que siempre huele a cerrado, esa biblioteca con condensaciones— y proponer un despliegue piloto concreto. Contáctenos en vemcogroup.com/contact-us.